Código de Contingencias Comunitarias:

Código de Conducta.


Cooperar por el bien común necesariamente implica tener objetivos comunes. Desde el principio de Los Horcones, elaboramos una lista de objetivos que sirvieran a los miembros como criterio de qué conductas son las que la comunidad trata de fomentar o disminuir entre los miembros. Por supuesto, la lista podría ser modificada y de hecho ha sido modificada durante el transcurso de los años. Las modificaciones se han basado en lo que durante el desarrollo de la comunidad ha demostrado ser útil para el logro de nuestros objetivos.

Inicialmente, nuestro código de conducta era sólo una lista donde se describía detalladamente las conductas que se consideraban como "comunitarias"; las razones de por qué eran apropiadas para la vida comunitaria y también su contraparte, es decir, la conducta "no-comunitaria". Contar con esta descripción ayudaba a prevenir el que cada miembro interpretara a su manera cada objetivo, lo que podría generar conflicto. A esta lista le llamamos: "Código de Conducta".

Al pasar los años, comprendimos que presentar conductas que nuestro código de conducta describía como "comunitarias," no necesariamente producía cambios duraderos en el comportamiento de los miembros. Por ejemplo, se observaba que un miembro presentaba la conducta de "cooperar" con otro en el trabajo sólo cuando había otras personas cerca que podían observarlo, o sólo cuando el coordinador le pedía que ayudara, o cooperaba en tareas en las que obtenía beneficios directamente personales. Sin embargo, aunque este miembro presentaba conducta de cooperar, considerada como comunitaria, no era esa una clase de cooperación auténtica que podría ayudar a que la comunidad sobreviviera y tuviera éxito como tal. Notamos que cuando los miembros nos comportábamos de manera topográficamente comunitaria, pero por razones no-comunitarias (individualistas o sólo en ciertas circunstancias y no siempre) la conducta del miembro no había cambiado. Realmente no estábamos aprendiendo a comportarnos comunitariamente, en general, nuestro repertorio comunitario era frágil (superficial). Este hecho hacía que así como uno se comportaba de manera comunitaria podría dejar de hacerlo y el dejar la comunidad no representaba un cambio difícil.

Basados en estas observaciones, dejamos de interesarnos sólo por la conducta comunitaria y nos enfocamos más a lo que conductualmente llamamos una contingencia y que incluye además de la conducta, lo que la antecede y lo que la precede. Ahora, el objetivo para los miembros no era sólo comportarnos en forma "comunitaria" sino también hacerlo ante los estímulos (en las situaciones) comunitarios y por razones (reforzadores) comunitarios. Para utilizar el ejemplo anterior, cooperar sólo se considera una conducta comunitaria si se da dentro de toda una contingencia comunitaria. Cooperar solamente cuando se nos pide y obtener un beneficio individual, no es una contingencia comunitaria, en cambio, cooperar cuando vemos que alguien necesita ayuda y lo hacemos por aligerar una carga a la otra persona, entonces, cooperar está dentro de una contingencia comunitaria. Es claro que existen muchas contingencias comunitarias de cooperación, de compartir, etc. En el código tratamos de incluir las más posibles.

Esto implicó una reestructuración de nuestro código de conducta.

A cada una de las conductas descritas en el código, agregamos una descripción de las circunstancias en las cuales se espera que una conducta se presente naturalmente y las consecuencias o razones que deben de mantenerla para considerarla como una contingencia comunitaria.

Dejamos de llamarle "Código de Conducta" y empezamos a llamarle "Código de Contingencias Comunitarias" ya que el código ahora describe toda la contingencia comunitaria y no sólo la conducta.


Nota. El código no enseña a los miembros a comportarse en forma comunitaria, sólo les ayuda a comprender claramente qué acciones están consideradas como comunitarias y no-comunitarias. Los procedimientos para aprender conductas comunitarias y reducir conductas no comunitarias son parte de los programas de auto-manejo conductual que cada uno de los miembros llevamos a diario supervisados por los coordinadores del área de conducta.


Preguntas y comentarios a:

Actualizado: Diciembre de 2001.

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